En los últimos días se notó el incremento en la temperatura de la superficie del mar, pero se estima que durante el verano-otoño predomine un año neutro con bajo potencial de tener el fenómeno de La Niña, este fenómeno dejaría lluvia por de bajo del promedio en el norte del país, y por debajo del promedio en el centro y costas del Golfo de California. En el Océano Atlántico, Mar Caribe y Golfo de México se tendrá importante actividad de ciclones dejando una temporada lluviosa en el sureste de México. *El Océano Pacífico aún sin pronóstico oficial.

Tomando en cuenta la tabla de pronóstico señala que el periodo de agosto, septiembre y octubre de 2020, existe un 34% de potencial de tenerse el fenómeno de La Niña, 47% de que sea un año neutro y 19% que se presente el fenómeno de El Niño.

¿Qué es el fenómeno de La Niña?

La Niña es un fenómeno climático que forma parte de un ciclo natural-global del clima conocido como El Niño-Oscilación del Sur (ENOS, El Niño-Southern Oscillation, ENSO por sus siglas en inglés). Este ciclo global tiene dos extremos: una fase cálida conocida como El Niño y una fase fría, precisamente conocida como La Niña. Cuando existe un régimen de vientos alisios fuertes desde el oeste, las temperaturas ecuatoriales disminuyen y comienza la fase fría o La Niña. Cuando la intensidad de los alisios disminuye, las temperaturas superficiales del mar aumentan y comienza la fase cálida, El Niño.

Cualquiera de ambas condiciones se expande y persiste sobre las regiones tropicales por varios meses y causan cambios notables en las temperaturas globales, y especialmente en los regímenes de lluvias a nivel global. Dichos cambios se suceden alternativamente en períodos que varían promedialmente de los cinco a los siete años y se tienen registros de su existencia desde épocas prehispánicas.